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ISIDRO FERRER
EMOCIONA EL DISEÑO
Cómo empezaste
esta profesión
De forma un tanto azarosa y por un descubrimiento paulatino
de lo que es el apacionante mundo del diseño.
Mirando, percibiendo aquellas cosas que me gustaban
y desconocía; de repente descubrí que
detrás de todo eso había una metodología
concreta que respondía al nombre del diseño
gráfico. Me apasioné con ello y, en un
momento determinado, decidí convertirme en profesional
del grafísmo, de una forma tardía. Yo
no estudié diseño, sino teatro y he llegado
de manera colateral a este ámbito.

¿Cómo ha sido
ese camino?
Ha habido etapas, no tanto de búsqueda
como de encuentro, de posicionamiento ante lo que va
sucendiendo. En este sucederte diario de cosas, vas
seleccionando y eligiendo aquellos territorios en los
que te quieres mover. Después de una etapa como
maqueteador en un periodico, me fui a estudiar con peret,
mi gran referente, amigo y maestro, quien me abrió
los ojos y me enseñó esta forma distinta
de percibir el diseño, una manera humana en la
que cuenta más el concepto, las ideas, la transmisión
del mensaje, que el formalismo plástico.
Después de esa etapa de aprendizaje
básico con Peret, trabajé en un estudio
de diseño en Zaragoza junto a tres socios. Para
mí fue un descenso a los infiernos, porque supuso
el descubrimiento de algunas facetas del diseño
que no me gustaban y contra las que me revelaba, aunque
tuve que pasar por ello para poder elegir. Al cabo de
seis años, decidí adoptar una postura
más personal y posicionarme en la periferia.
Trabajar no desde el centro mismo del diseño,
sino en los límites de este, un lugar de tránsito,
de contaminación constante entre disciplinas
artísticas. Porque me intersa el diseño,
pero también muchas otras cosas, la comunicación,
la literatura, la música, el cine, la imagen,
el comic, la ilustración infantil, etc.
No es común
que un diseñador tenga una formación amplia
que abarque no sólo lo visual ¿cómo
llegas a eso?
Es una cuestión de curiosidad, de actitud. No
es un problema de diseñadores o no diseñadores,
sino de personalidades. En cada profesión hay
individuos a los que les gusta tener conocimientos que
excedan su ámbito laboral, gente curiosa que
disfruta aprendiendo. A mí el diseño me
apasiona, pero también la vida, los amigos y
muchas otras cosas, entre ellas la literatura, porque
desde aspectos puramente literarios o desde una capacidad
de lectura plástica se obtienen imágenes
muy ricas. Muchas soluciones gráficas han surgido
a partir de la lectura.

Las palabras definen pero también
sugieren, evocan, se prestan a la interpretación.
La palabra es el fundamento de la comunicación,
es la síntesis de todo de lo exterior y de lo
interior, de lo que vemos, de lo que sentimos. Los grafistas
o los comunicadores gráficos no podemos olvidarnos
de la importancia de estas, porque es una herramienta
indispensable del trabajo. Sólo existe lo que
somos capaces de nombrar. Hay una frase definitoria
que se la oí a Peret en una conferencia "una
imagen vale más que mil palabras" y acto
seguido matizaba"siempre y cuando esa imagen contenga
esas mil palabras"
En tu trabajo
se ve una gran inquietud porque la comunicación
sea muy potente y clara, pero por otro lado se aprecia
una búsqueda de los afectos, de la emoción...
Esa es una lectura que se hace desde fuera, no se puede
tener una percepción de uno mismo que se corresponda
con la que los demás tienen de nosotos. Algo
clave en mi vida son mis hijos, a través de ellos
he recuperado de cierta forma mi infancia. Me apasiona
esa capacidad de emoción con las cosas mñas
sencillas, primarias, elementales, de juego de transformación
de sorpresa que encierra cualquier objeto. Los niños
son totalmente libres en su razonamiento, amplios, divertidos,
sugerentes y con una magia muy especial en su razonamiento
y en la construcción visual del mundo. Eso es
algo que descubrí con mis hijos: el lado poético
de lo escencial.

En tu trabajo
se ve una gran inquietud porque la comunicación
sea muy potente y clara, pero por otro lado se aprecia
una búsqueda de los afectos, de la emoción...
Esa es una lectura que se hace desde fuera, no se puede
tener una percepción de uno mismo que se corresponda
con la que los demás tienen de nosotos. Algo
clave en mi vida son mis hijos, a través de ellos
he recuperado de cierta forma mi infancia. Me apasiona
esa capacidad de emoción con las cosas mñas
sencillas, primarias, elementales, de juego de transformación
de sorpresa que encierra cualquier objeto. Los niños
son totalmente libres en su razonamiento, amplios, divertidos,
sugerentes y con una magia muy especial en su razonamiento
y en la construcción visual del mundo. Eso es
algo que descubrí con mis hijos: el lado poético
de lo escencial.
Has trabajado
mucho en el diseño editorial, ¿cómo
haces para encontrar esa imagen que refleje de manera
instantánea el contenido del libro?
Primero hay un nivel de lectura. Por ejemplo para el
cartel de Buñuel, me inbuyo en su propia figura,
hago una labor de introspección y de documentación
importante. Leo libros sobre su vida y poco a poco me
van asaltando distintas imágenes, siempre en
relación al proyecto en el que estoy metido,
en el caso de Buñuel, sus películas, sobre
todo las primeras en blanco y negro. De alguna forma
todo esto está reflejado en el candado. Luego
está la araña, llena de matices, con un
enorme poder simbólico, aparte de ser un guiño
a la reconocina arcanofobia de Brunuel. Las imágenes
surgen confoirm me adentro en los personajes o las situaciones.


Con los dedos
de una mano crea tu circo
Libros de manualidades para niños de 4 a 6 años.
Fotos Crea tu Circo, Gonzalo Bullón. Imaginarium,
2001.

Toulousse Lautrec
Cartel homenaje en el centenario de la muerte del pintor
para "Nouveau Salon des Cent", Francia. Fernando
Alvira, 2001

Caprichos
Libro personal de imágenes y bocetos para la
Bedeteca de Lisboa. Fotografía de la cubierta,
Fernando Alvira, 2000
Entrevista realizada
por Marcelo Leslabay
para Proyecta Diseño Español

Marcelo fue comisiario de la exposición española
Proyecta Diseño Español, Una nueva generación.
La exposición incluyó el trabajo de más
de diez participantes representativos de distintas especialidades
del diseño, procedentes de toda España
y con trayectorias tan variadas que queda claro que
son muchos los caminos válidos para llegar al
diseño. Los nexos de unión entre ellos
son los nuevos lenguajes de expresión, si bien
cada uno tiene su propio modo de expresarse, existen
puntos en común en sus procesos creativos y en
la interpretación que hacen realidad que, en
conjunto, dan coherencia a esta generación. Además
todos ellos comparten una misma forma de entender su
actividad, más como una manera de vivir que como
una profesión, con una carga de entusiarmo y
de pasión por su trabajo que se percibe en sobra
y en sus reflexiones.
cómo contactar?
Isidro Ferrer
isidroferrer@inicia.es
+34 974 228732
V.O.D.
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